La depresión es una enfermedad seria que afecta a un gran porcentaje de la población. A pesar de lo que algunos piensan, la depresión es una enfermedad. Algunos piensan que la depresión es un problema de ideas y que basta que la persona cambie de ideas para sanarse. Esto es absurdo.
Antes de ir más lejos, examinemos algunos de los síntomas generales de la depresión. Algunas personas experimentarán todos los síntomas, y otras sólo algunos. Estas personas tienen un humor depresivo, pierden el apetito, tienen problemas de sueño o duermen demasiado, un sentimiento de desesperación, pérdida de interés en las actividades diarias, una irritación exacerbada, un sentimiento de culpa sin motivo, una pérdida de concentración e ideas suicidas.
Vencer la depresión no es fácil. Como hay pérdida de interés, pérdida de concentración y un sueño desordenado, es difícil para la persona que lucha contra la depresión animarse a pedir ayuda. A veces tienen verguenza de esta enfermedad. Tal vez un amigo o un familiar no aceptan que la depresión es una enfermedad. La combinación de todos estos factores hace que sea difícil que la persona busque un tratamiento.
Se puede provocar la búsqueda del tratamiento de múltiples maneras. Como la persona con depresión no tiene las ideas claras, tal vez necesita de un amigo o familiar que le ayude a ver que necesita ayuda. Tal vez necesite un poco de coaching para ver que no es su culpa y que todos necesitan ayuda de vez en cuando; yo mismo sufrí de depresión grave hace 10 años y no pude salir sin la ayuda de médicos. Su médico de cabecera le puede dar un tratamiento. También puede buscar la ayuda de un psicólogo. También puede ayudarle un herborista o un dietista. No importa el método, lo que importa es buscar ayuda y no enfermarse pensando que uno lo solucionará todo.
El primer paso es buscar un tratamiento. No crea que un tratamiento es algo fácil, pero lo más difícil es darse cuenta que uno necesita un tratamiento. Una vez hecho esto el camino para la recuperación total será largo y difícil, pero menos difícil que admitir que uno tiene una depresión y debe sanarse.
El camino será largo; normalmente se necesitan unos 6 meses para comenzar a sentirse mejor. Tal vez haya una serie de etapas, comenzando con la toma de algunos remedios. El proceso de medicación hace “perder” mucho tiempo. Los remedios contra la depresión vienen en distintas dosis y tienen distintas funciones. El procedimiento para encontrar el buen remedio puede ser sencillo o complicada; a veces se encuentra el remedio y la dosis inmediatamente, a veces hay que hacer algunas pruebas para encontrar el remedio y la dosis que hacen falta. Como sea, sepa que se necesita de 1 a 2 meses para que los medicamentos sean completamente eficaces. No sucederá de la noche a la mañana. Una vez encontrada la medicina correcta y que esta comienza a hacer efecto en el control del humor y las emociones, uno puede empezar a mirar otros aspectos que causan la depresión.
Tal vez tenga que cambiar su dieta. Tal vez le ayude disminuir la cantidad de azúcar y cafeína. Hay otros alimentos que afectan también el humor, como los carbohidratos. Hable de esto con su médico. Tal vez tenga que hacer ejercicio más seguido. El ejercicio ayuda a controlar el humor de forma natural. Uno puede hacer ejercicio para sentirse mejor o para ayudar a perder peso, lo cual ciertamente ayudará a que uno se sienta mejor. Si no está acostumbrado a hacer ejercicio, comience suavemente. Comience con periodos de 10 minutos y aumente a medida que lo sienta. Si empieza haciendo demasiado tal vez le duela y deje de hacer completamente de ejercicio.
Lo importante es que sepa que la depresión es una ENFERMEDAD y que puede ser tratada. El tratamiento varía de una persona a otra; el camino será largo, pero vale la pena recorrerlo. Una vez un buen tratamiento en marcha, sentirá de nuevo “usted mismo”, como lo era “antes”, y tal vez incluso mejor. La depresión no se vence con ideas, dé el primer paso, busque la ayuda de un médico.


on Apr 9th, 2009 at 01:41
magnifico,muy bien explicado
on Feb 1st, 2010 at 21:00
Soy coach y no coincido con lo manifestado en el artículo. Una persona con depresión no debe hacer coaching sino psicoterapia con un psicólogo clínico y en muchos casos, tomar medicación indicada por un psiquiatra. Si la persona – por su depresión – no está motivaba para pedir ayuda a los profesionales de la salud, tampoco estará en condiciones de hacer coaching o esperará del coaching salir de la depresión y no es esa la incumbencia de esta disciplina. Entendí perfectamente que se refiere a un coaching para que decida hacer tratamiento, no coaching para curar la depresión, pero igual…
Saludos,
Mirta Nüñez