A todos nos pasa: estamos en el supermercado, de pie delante de un objeto que no necesitamos realmente. O tal vez usted es la persona que gasta dinero para matar el tiempo. O porque no se siente bien… Lo mire por donde lo mire, se trata de una compra compulsiva.
A continuación le doy algunas preguntas para reflexionar y contestar.
1. ¿Su pareja le reprocha que gasta mucho dinero?
2. Cuando llega todos los meses su informe de crédito, ¿le sorprende todo lo que gastó?
3. En su ropero tiene más ropa y calzados que los que puede llegar a usar.
4. ¿Se compra los últimos gadgets porque son los últimos?
5. ¿Compra cosas que no sabía que podían hacerle falta hasta el día en que las vio en una tienda?
Si contestó “sí” a más de una pregunta, tal vez usted sea un comprador compulsivo. No se preocupe. Para muchas personas, comprar, o simplemente gastar dinero, es más que un mal hábito. Hay personas y familias enteras que pierden mucho dinero todos los años en objetos sin sentido y en los intereses de las tarjetas de crédito que tienen que pagar porque no llegan a reembolsar a tiempo las empresas de crédito.
No hace falta que me diga cuán negativo es para usted y su familia el comprar compulsivamente. Usted ya sabe que esto le impide ahorrar para comprar las cosas más grandes, como una casa, un auto, las vacaciones, o incluso la jubilación… Y no se trata sólo de dinero. También sufren las relaciones personales y familiares. Los niños percibirán la tensión que rodea el momento de las compras (y ni qué hablar de los malos hábitos que le enseñará); si usted pidió dinero prestado porque en teoría “estaba pasando por un mal momento” y las personas a las que pidió dinero lo ven gastando compulsivamente, ¿qué le parece que pensarán? Y no hace falta que le recuerde que el dinero es una de las causas principales de divorcios en nuestros días…
El primer paso es reconocer que el problema existe. El segundo es fijarse objetivos en sus finanzas personales. Comience con algo pequeño. No comprar café durante la semana y ahorrar ese dinero en una cuenta. Ponerse objetivos y lograrlos es algo verdaderamente entusiasmante. Comience con cosas pequeñas y de a poco construya las grandes.
Después, usted tiene que comprender la diferencia entre querer y necesitar. Esto puede ser difícil si usted lleva muchos años de gastos compulsivos. Un método para lograrlo es imponiéndose un periodo obligatorio de espera antes de cada compra. Si puede esperar 24 horas, muy bien. Si sólo 1 hora, bueno, al menos es un comienzo. Otro método que puede ayudar es dejando las tarjetas de débito o crédito en su casa. Haga una lista de lo que necesita comprar y traiga el dinero en efectivo suficiente para cubrir el costo de lo que va a comprar. Si ve otra cosa que le atrae, no podrá comprarla inmediatamente. Así tendrá tiempo de vuelta a casa para pensar mejor si realmente necesita ese objeto.
Y usted, ¿qué sugerencias tiene para manejar sus gastos? Déjeme sus comentarios.



on Jan 22nd, 2010 at 22:42
yo se que tengo un problema pero es que no me puedo controlar, cuando veo algo ke me gusta pienso ke me va hacer falta aunque si lo pienso pues no, mi novio dice ke gasto mucho, yo le digo ke ya no voy a ser así y vuelvo a gastar de más, y después ando llorando que me kedo con poco dinero o peor sin nada, kisiera aprender a controlar mis emociones