En estos tiempos de recesión y crisis controlamos más nuestros gastos. Salimos menos a comer, derrochamos menos dinero en cosas innecesarias, nos hacemos menos regalos, etc. Cosas que hace dos años ni siquiera nos deteníamos a pensar.
Para mucha gente ser frugal equivale a ser miserable. Pero gastar menos no tiene por qué ser necesariamente algo doloroso. Basta mirar cuáles gastos pueden evitarse y que no sean un impacto demasiado importante en su vida.
Aquí le indico cuatro pasos sencillos para ser frugal sin ser un miserable:
1. Detecte cuáles son las cosas importantes para usted
Hay ciertos gastos que para uno son fuente de gran placer, relajación, o alegría. Por ejemplo, para mí ir a tomar un café una o dos veces por semana pertenece a esta categoría. Como trabajo en casa poder salir y hacer esto para mí es importante, y además es fuente de descanso. Hay algunos gastos que pueden eliminarse, pero si estos son fuente de gran placer para usted, no los corte completamente. Por ejemplo, si le gusta ir a tomar un trago el viernes a la noche después de una semana de duro trabajo, no se fuerce a quedarse en casa bebiendo gasesosas. Si la frugalidad es causa de tristeza y resentimiento, no vale la pena.
O, si se compra un par de revistas todas las semanas y disfruta de ese tiempo leyendo las revistas en meditación, éxtasis o fantasía, decida si realmente quiere cortar esa fuente de placer con el simple objetivo de tener un poco más de dinero en el bolsillo.
Lo importante es ahorrar o no ahorrar en las cosas que son importantes PARA USTED, y no para sus amigos, su esposo/esposa, sus hijos.
2. Y cuáles no son importantes
Una vez que haya detectado cuáles son los gastos que realmente mejoran su calidad de vida, detecte cuáles no mejoran su calidad de vida. Si compra alimentos o ropa de una determinada marca sólo porque está acostumbrado a hacerlo, tal vez puede comprar la marca de la tienda u otra marca genérica. Se asombrará de los ahorros que puede hacer.
Si siempre compra un desayuno antes de ir a la oficina o si todos los días come al mediodía en el restorán, pruebe de hacerlo una vez por semana. Se sorprenderá del placer que obtiene al convertir estas acciones en un “ritual”.
Una o dos veces al mes llevo mi PC portátil a un café de nivel y disfruto de un buen café mientras trabajo. Un momento de descanso y felicidad para mí. No siento que he perdido mi dinero.
3. Encuentre maneras gratuitas de divertirse
Tener una vida social no quiere decir necesariamente gastar dinero. En vez de salir con los amigos a comer o a bailar, invítelos a casa y pídale a cada uno que traiga una bebida o una comida. No le costará nada.
En vez de llevar los niños a un parque de diversiones caro, por qué no salir con ellos a un parque a remontar cometas. Los niños pequeños se divierten con poca cosa. Lo que sus niños más aprecian usted puede dárselos gratuitamente: tiempo, atención, y amor.
4. No deje que la frugalidad se vuelva una obsesión
Hay que reconocerlo. Hay gente que se obsesiona con la frugalidad. A mí mismo me ha sucedido muchas veces. Lo que he aprendido es que no tiene ningún sentido gastar tiempo para ahorrar dinero. A veces uno tiene que pensar que más vale pagar algo un poco más caro y no perder mediodía para hacer 100 kilómetros para comprarlo a 5 centavos más barato. Una manera que utilizo para calcular es dividiendo la cantidad de dinero que podría ahorrarme por las horas perdidas para hacer la compra. Si supera lo que gano por hora trabajando, pues no vale la pena.
¿Usted quiere ser más frugal? ¿La frugalidad mejora su vida o la vuelve más miserable? ¿Qué sugerencias puede darme para ser más frugal sin ser miserable?
El tiempo es gratis. Está ahí, a mano. Disponible. Siempre. Lo único que podemos afirmar con certeza es que no sabemos cuánto tiempo nos queda. Incluso si uno fuera un condenado a muerte no podría saber con certeza el día en que moriría. Un médico no puede precedir con certeza la muerte de su paciente enfermo terminal.
La técnica del “50/50/30”
* Adoptar una actitud positiva (si es necesario)
2. Un medioambiente desordenado es reflejo de una mente desordenada
Viajero perpetuo
Recuerdo el lema de los scouts: “Siempre listos”. Me parece un buen lema en nuestros días de crisis económica. Tal vez los problemas que enfrenta en este momento lo parezcan insuperables. Y estamos tan metidos en nuestras propias luchas que no sabemos si los demás están pasando por lo mismo o no…
A continuación le doy algunas preguntas para reflexionar y contestar.
Vaya al trabajo sintiéndose bien. Tenga un momento de silencio, haga un poco de ejercicio, levántese temprano como para tener todo el tiempo necesario para vestirse y arreglarse, y comenzar bien la jornada.
